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Franja de Gaza: secuestran y asesinan a activista italiano

14 aprile 2011 Lascia un commento
El presente articulo fue publicado en el semanario mexicano Proceso, el día 14 de abril de 2011.
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El italiano Vittorio Arrigoni, voluntario en Palestina por el Movimiento de Solidaridad Internacional (ISM, por sus siglas en inglés), fue asesinado esta tarde (hora de Mëxico) en la Franja de Gaza. La noticia la difundió en un escueto comunicado el gobierno de Hamas tras el secuestro del activista italiano, perpetrado horas antesd por un grupo islámico salafi – la “Brigada Mohammed Bin Moslama”.
El grupo amenazó, por medio de un video difundido a través de internet con ejecutar al activista italiano dentro de 30 horas si el gobierno de Gaza no liberaba al líder reconocido del grupo islámico opositor, el jeque Abu Walid al-Maqdasi.
La amenaza se cumplió ante tiempo por razones que hasta ahora se desconocen. Arrigoni fue secuestrado a las diez de la mañana de este jueves por un grupo de tres milicianos del grupo islámico. Tras la difusión del video en internet, tanto los activistas del IMS como el propio gobierno de Gaza se movilizaron para conseguir la liberación del secuestrado. La noticia, comentaron amigos y colegas, cae como “agua helada”.
Los corresponsales italianos en la región, que conocían al activista por su rol de testigo directo de los eventos en la Franja de Gaza, comentaron que posiblemente hubo “algún problema en la negociación que aceleró los eventos”. En el video difundido horas antes que el cuerpo fuera encontrado sin vida, se ve a Vittorio Arrigoni con lo ojos vendados, las manos aparentemente ligadas tras la espalda y una mancha de sangre del lado derecho del rostro.
El activista italiano fue uno de los pocos ciudadanos “occidentales” que permaneció en la Franja de Gaza durante la cuestionada operación Plomo Fundido que el gobierno de Israel realizó entre diciembre de 2008 y enero de 2009. En esa ocasión, ofreció a Proceso su testimonió sobre las dificultades y atrocidades cometidas por el ejército israelí y de las cuales fue testigo (Proceso  1680).
Tras la desaparición de Arrigoni, el alias ThisIsGazaVoice publicó un video en el portal de You Tube en el que aparecen las imágenes del voluntario europeo golpeado y cuya cabeza es levantada por la mano de alguien. Las imágenes de Arrigoni se repiten una y otra vez, mientras a un lado de la pantalla aparece un largo texto en árabe que, según las primeras traducciones realizadas, reportarían las principales reivindicaciones del grupo de secuestradores: “Liberen nuestro presos o lo matamos”.
En el mismo texto se pueden leer las acusaciones que el grupo secuestrador dirige, tanto al gobierno italiano como al de Hamas en la Franja de Gaza. Sin embargo, el objetivo principal de las acusaciones parece ser el mismo Vittorio Arrigoni, señalado como aquel que “entra en nuestras vidas llevándonos los vicios occidentales” y la “corrupción moral”.
Detrás del activista, acusan los raptores, se encontraría “un pequeño país, Italia, infiel, cuyo ejército se encuentra en el mundo islámico”. Luego, los secuestradores se dirigen también al gobierno “apostata” de Hamas, acusándolo de “luchar en contra de la Sharia (la ley religiosa islámica) y le exigen de liberar a todos los presos salafis “en sus manos” pena la ejecución del rehén.
Al parecer el gobierno de Gaza estaría en máxima alerta por el temor a otras acciones por parte de los grupos más radicales del islamismo árabe. Las fuerzas de seguridad de la Franja de Gaza detuvieron hace poco más de un mes al jeque Abu Walid al-Maqdasi por sus presuntas relaciones con las franjas más radicales del movimiento islámico. De hecho, el líder del grupo secuestrador hoy detenido estaría detrás de los atentados que en 2006 causaron la muerte de 19 personas en el Sinaí, en Egipto.
Ya en el pasado, Vittorio Arrigoni había sido objeto de otras amenazas por parte de grupos ligados a los radicales israelíes. Parte del Movimiento de Solidaridad Internacional (ISM, por sus siglas en inglés), Arrigoni fue señalado como el “blanco número uno para las fuerzas aéreas de Israel y sus tropas terrestres”. Dichas amenazas llegaron justamente pocos días después de terminada la operación militar Plomo Fundido. Su testimonio directo desde las zonas bombardeadas fue recogido por Proceso, que logró comunicarse telefónicamente con el activista italiano.
“La situación es dramática más allá de lo imaginable. No logramos siquiera ir por los heridos. El ejército israelí no nos permite recogerlos en las zonas bombardeadas. Nos dispara. Entonces nos paramos en las inmediaciones y esperamos a que los familiares nos los traigan”, dijo en esa ocasión. Sin embargo, Arrigoni había comenzado pocas semanas antes a gestionar un blog en internet, en el cual también señalaba críticas importantes al gobierno de Hamas.
El último mensaje publicado el 13 de abril en el blog de Guerrilla Radio – así se llama el sitio de Arrigoni – mencionaba: “Cuatro trabajadores han muerto ayer por la noche a causa del derrumbe de un túnel escavado debajo de la frontera de Rafah (con Egipto); a través de esos túneles pasan todos los bienes necesarios que permiten la supervivencia de la población de Gaza estrangulada desde hace cuatro años por el criminal cerco israelí.”
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Egipto: la hipocresia con Gaza

8 gennaio 2010 Lascia un commento

El presente articulo fue publicado en el semanario mexicano Proceso, el día 8 de enero de 2010.
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“La Franja de Gaza es utilizada, cual mercancía, por intereses políticos”. Por ello está cerrada por sus dos fronteras: la de Israel y la de Egipto.
En la primera frontera, el gobierno de Tel Aviv ejerce el “asedio desde que en las elecciones de enero de 2005 Hamas se alzó con la victoria en la Franja”; en la segunda frontera, el gobierno de El Cairo “dice estar formalmente del lado de los palestinos, pero en los hechos juega su propio rol internacional”.
Vilma Mazza, activista italiana, habla con convicción. De hecho, vivió en carne propia la actitud de las autoridades egipcias respecto de los palestinos de la Franja. Ella participó en la reciente Marcha por la Libertad de Gaza (Gaza Freedom March), que de manera incompleta se llevó a cabo en Egipto y en Gaza a finales de diciembre y principio de este año, con motivo del primer aniversario de la ofensiva Plomo Fundido, lanzada por el gobierno de Israel en contra de la organización palestina Hamas.
La activista ofrece un dato ilustrativo: el gobierno egipcio construye un muro de acero en Rafah, la frontera entre Egipto y Gaza. “Un muro que, junto con el que Israel construye en Cisjordania, apunta sólo a aislar más a la población civil”, señala Mazza.
De hecho, la construcción de esta barrera estaría entre las causas de la muerte de un militar egipcio, ocurrida el pasado miércoles 6, tras un enfrentamiento transfronterizo con la población palestina de la zona.
Mazza hace estos señalamientos en contra del gobierno egipcio de Hosni Mubarak, después de que fuerzas de seguridad de Egipto reprimieron a unos mil 300 ciudadanos de 43 países que participaron en la Marcha por la Libertad de Gaza. Esta iniciativa tenía dos objetivos: entrar a la Franja de Gaza por la frontera de Rafah, para llevar ayuda humanitaria y con ello romper el sitio israelí, y marchar junto con la población local, el 31 de diciembre, para recordar el primer aniversario de la operación militar israelí que causó la muerte de mil 400 palestinos civiles y heridas a otros 4 mil.

La Marcha

La Marcha por la Libertad de Gaza fue convocada a finales del año pasado por la red internacional Coalición para Poner un Alto al Sitio Ilegal de Gaza (Iceisg, por su acrónimo en inglés).
La convocatoria señalaba: a pesar de que “el relator de la ONU para los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados palestinos, Richard Falk, ha condenado el sitio israelí de Gaza afirmando que representa un crimen en contra de la humanidad”, entre otras declaraciones en el mismo sentido, “el sitio continúa”.
La marcha tenía el propósito de ser “otro eslabón en la cadena de resistencia no violenta” que se opone al “desprecio total que Israel muestra hacia el derecho internacional”.
Para dejar claras las intenciones humanitarias de la iniciativa, los organizadores explicaron que “la marcha no quiere asumir alguna posición con respecto a la política interna de Palestina. Sólo se pone del lado del derecho internacional y por la supremacía de los derechos humanos”.
Sin embargo, la marcha no se desarrolló según lo previsto.
“Llegamos a Egipto el 27 de diciembre, ya con la noticia de que el gobierno de Hosni Mubarak había prohibido a los organizadores acercarse a Rafah”, narra Mazza.
En este contexto inesperado, “pues formalmente Egipto apoya la causa palestina”. Los aproximadamente mil 300 activistas procedentes de todo el mundo se encontraron en la capital egipcia, El Cairo, “para ver qué se podía hacer”.
Explica que “ya habían sucedido en el pasado situaciones similares, pero había sido suficiente una poca de presión política para que el gobierno egipcio cambiara de postura”.
Abunda: “Esperábamos podernos acercar a Rafah y ahí negociar”. Sin embargo “la posición egipcia fue mucho más firme: prohibió cualquier movimiento colectivo hacia la frontera de Rafah, así como cualquier manifestación en El Cairo”.
Tan fue así, explica Mazza, que la primera reunión organizativa entre todos los participantes, que iba a realizarse en un lugar rentado, “fue prohibida por el gobierno”. Al mismo tiempo, “todas las empresas de transporte recibieron el aviso de no salir rumbo a Rafah”.
En un clima de “control absoluto de nuestros movimientos”, los activistas decidieron movilizarse en la capital “tanto para presionar al gobierno como para hacer visible la situación a la población local”. Sin embargo, “la respuesta de la policía local fue inmediata y feroz: el 27 de diciembre, aniversario del inicio del ataque israelí, la policía llegó al lugar de la manifestación y obligó a los activistas a desistir de sus acciones”.
Por la tarde del mismo día, otra vez la policía impidió a los activistas manifestarse. “Utilizaban tanto a policías uniformados como vestidos de civil, los cuales eran los más agresivos: propinaban empujones y puñetazos”, apunta Mazza.
La activista italiana cuenta que, ante “la ausencia de libertad de expresión y de movimiento”, los manifestantes se separaron en grupos: “Los franceses se plantaron frente a su embajada para exigir respeto a su derecho a manifestarse; los italianos no lograron siquiera salir de su hotel, pues la policía se los impidió”. Los demás manifestantes decidieron entonces “acudir frente a las instalaciones de la ONU en El Cairo”, cuyos funcionarios argumentaron que los activistas no contaban con todos los papeles necesarios que les autorizaran realizar su viaje a Rafah.
La activista italiana rechaza tal argumento. Explica que las autoridades egipcias “tenían la lista de nuestros nombres, nuestros pasaportes y todos los documentos desde hacía semanas”.
Mazza dice que el 30 de diciembre los activistas intentaron de nuevo manifestarse. La policía se los impidió con mayor violencia.
Otro participante de la iniciativa internacional comentó: “La cosa más increíble es que todos, incluidos los policías, declaraban su apoyo a la causa palestina, pero al mismo tiempo nos impedían movernos, no sólo hasta Rafah, sino inclusive en la ciudad”.
Frente a esta situación, algunos activistas comenzaron una huelga de hambre. Tal es el caso de la estadounidense Hedy Epstein, de 85 años de edad, superviviente a los campos de exterminio nazi, quien frente a la sede la ONU en la capital egipcia declaró a la prensa: “He participado en la lucha por los derechos humanos y civiles la mayor parte de mi vida, he enviado cartas y telegramas y ahora correos electrónicos, pero llega un momento en la vida en el que uno tiene que dar un paso extraordinario, y este paso extraordinario para mí es declararme en huelga de hambre”.
El 31 de diciembre la policía atacó la improvisada marcha que los activistas realizaban por las calles de El Cairo y lesionó a varios de ellos. No obstante, ese día llegó finalmente la autorización para que “una delegación de la marcha proceda e ingrese a la Franja de Gaza a través de la frontera de Rafah”.

Gaza, botín político

Tras la entrada de una delegación de la Marcha por la Libertad de Gaza, los organizadores emitieron un documento el pasado viernes 1, titulado Declaración de El Cairo, que exige “el fin del apartheid de Israel”.
La declaración –firmada por cientos de activistas– apoya la “autodeterminación del pueblo palestino, el fin de la ocupación de los territorios, la igualdad de derechos para todos los ciudadanos que viven en los territorios y el derecho a regresar para todos los refugiados palestinos”.
Al mismo tiempo, los activistas afirman que “gracias a esta movilización se ha podido enfocar la atención de muchos medios internacionales acerca del injusto sitio de la Franja de Gaza, y se han podido entregar miles de dólares de ayuda humanitaria a la población civil”.
Además, “se ha podido imponer la atención internacional acerca del rol negativo que el gobierno egipcio tiene con respecto al sitio de Gaza” y “formalmente se ha presentado una demanda en contra del gobierno de Mubarak por la construcción del muro en Rafah”.
En efecto, afirma Vilma Mazza, la marcha ha servido para hacer visible aquel muro del cual pocos hablan. La noticia había trascendido hace más de un mes en algunos medios de comunicación. Según algunas fuentes periodísticas, “quizás con ayuda estadounidense”, el gobierno de Egipto “habría comenzado la construcción de un muro de metal subterráneo” en la frontera de Rafah.
Su objetivo: impedir la construcción de otros túneles para el contrabando con la Franja de Gaza.
Según Mazza, “esta es la enésima prueba de la hipocresía egipcia (…) Esos túneles son los pocos canales, si no los únicos, para que la población de Gaza consiga medicamentos, alimentos y otros bienes de primera necesidad”.
Con una profundidad de 30 metros y resistente a los explosivos, el muro tendría una extensión de 11 kilómetros y ayudaría, junto con lo que queda de la muralla externa, a bloquear cualquier contacto entre las dos partes.
Mazza es tajante: “En la zona de Gaza se está construyendo un muro que nada tiene que envidiarle al de israelí. La justificación es la seguridad nacional. En realidad servirá para controlar los túneles que son gestionados tanto por los egipcios, por un lado, como por Hamas, por el otro”.
Acerca del rol del gobierno egipcio en el área, la activista italiana es igualmente directa: “Cómo es posible no ver que tras el sitio de Gaza se juega con los equilibrios políticos en el área y los roles de poder de los distintos actores locales”.
Lo anterior, abunda, “con la consciente elección de poner en segundo plano la situación de la población de la Franja de Gaza con respecto a la batalla con Hamas y sus aliados tanto en el mundo árabe como en el mismo Egipto”, es decir los llamados “Hermanos Musulmanes”, formación política ilegal, pero que cuenta con representaciones legales que ya tienen 80 diputados nacionales.
Sin embargo, Mazza advierte que este escenario no involucra sólo a Egipto, sino que “tiene que ver con todos los actores locales: Israel, Hamas, la Autoridad Nacional Palestina y todos los demás que juegan sus propias cartas, las cuales pesan como piedras por encima de la población civil”.
En este escenario, advierte, sólo una cosa es clara: “La Franja de Gaza está cerrada porque es mercancía de intereses políticos”.

ONU: "Responsabilidad de Israel"

9 maggio 2009 Lascia un commento

“Las acciones de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)”, durante las operaciones de enero pasado en la Franja de Gaza, “se llevaron a cabo con negligencia y descuidado con respecto a los presidios de las Naciones Unidas (ONU)”. Además, las mismas acciones no tuvieron la “suficiente atención a la seguridad y salvaguarda del personal de la ONU y de los civiles que en esos edificios se encontraban”, lo que causó “muertes, heridos, un extendido daño sicológico y perdida de propiedades”. Éstas son la conclusiones del reporte final de la Junta de Investigación ordenada el pasado 11 de febrero por el Secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, para que investigara las responsabilidades de cuanto sucedido durante la operación en Gaza, del 27 de diciembre de 2008 al 19 de enero de 2009. El documento final, del cual se hizo público solo un resumen, comprende además una serie de recomendaciones no sólo para que en el futuro “no se repitan estas situaciones”, sino para “pedir al Gobierno de Israel razón de los ataques a la ONU y el reembolso de los daños”.

La Junta de Investigación

El 5 de mayo pasado, el Presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, el embajador ruso Vitaly Churkin, envió copia a todos los miembros del Consejo del resumen de la investigación acerca de nueve accidentes ocurridos a las instalaciones de las Naciones Unidas en la Franja de Gaza durante la operación Plomo Fundido lanzada por el Gobierno israelí entre finales del año pasado y el inicio del presente. El resumen, firmado y entregado por el mismo Ban Ki-Moon a Churkin, consta de 26 páginas. Sin embargo, explica el Secretario general de la ONU en la misiva que acompaña al documento, el documento original comprende más de 180 páginas y más de 200 entre anexos y apéndices al texto. Explica Ki-Moon que el documento es el fruto de una investigación realizada por la Junta de Investigación formada a partir de una orden ejecutiva del propio Secretario con fecha 11 de febrero. La intención de tal proyecto ha sido la de “revisar e investigar nueve accidentes que hayan causado muertos, heridos o daños en las instalaciones de la ONU o durante el desarrollo de las operaciones de la organización”. Explica Ki-Moon que “la Junta de Investigación no es una órgano judicial ni una corte legal” y que por lo tanto “no considera ni busca responsabilidades legales”. Conformada por cuatro miembros, guiados por el canadiense y ex director de Amnistía Internacional, Ian Martin, la Junta, sigue Ki-Moon en su presentación, “la Junta tuvo la finalidad de esclarecer los hechos de los serios accidentes y sus causas […] para identificar a las lagunas que pudo haber en los procedimientos de la Organización y permitirme tomar las justas medidas para evitar, en el futuro, el repetirse de tales situaciones”.

Los accidentes

Nueve son los accidentes puestos bajo la lupa de la Junta de Investigación de la ONU. El primero es el caso de la Escuela preparatoria femenina Khan Younis. Explica el reporte que “dos días después del inicio de la operación Plomo Fundido, el 29 de diciembre, la Escuela fue cerrada en ocasión del Nuevo año islámico”. Ese día, en la escuela se encontraba solamente personal de guardia la cual fue avisada por el cercano Centro Civil de Defensa que “la zona podía ser blanco de algún ataque” israelí. Sin embargo, “el personal de la ONU decidió quedarse” en las instalaciones de la escuela. “Alrededor de las 3 y media de la tarde ocurrió una explosión” por la cual hubo un muerto y un herido. “La Junta”, explica el documento, “no pudo recaudar suficientes pruebas para determinar la naturaleza y el origen del misil”.
Otro accidente ocurrió el 5 de enero en la Escuela primaria Asma en la ciudad de Gaza. Se lee en el documento: “La escuela fue oficialmente cerrada debido a la operación militar […]. Fue abierta otra vez el 5 de enero como refugio para los palestinos afectados por el conflicto”. Sin embargo, admite la Junta, “que la escuela fuera un refugio fue notificado a las FDI hasta la madrugada del 6 de enero”. En la escuela se refugiaron 406 personas. “A las 11 y cuarto de la noche del 5 de enero, un misil golpeó a la escuela, matando a tres jóvenes y daño las instalaciones”. Dice el documento: “La Junta descubrió que le misil fue lanzado desde el aire por las FDI”. La Junta, después de descartar que los civiles ahí refugiados tuviesen algo que ver con las operaciones de defensa (del gobierno de Hamas) e indicando que “guste o no, las FDI sabían que la escuela era un centro para civiles”, asevera que “las FDI atacaron directa e intencionalmente la instalación de la ONU, lo cual equivale a una grave infracción a la inviolabilidad de los presidios de la ONU”. Y concluye: “El Gobierno de Israel es por lo tanto responsable de esas muertes”.
El tercer accidente analizado es él de la Escuela preparatoria masculina Jabalia. La Junta informa que “las coordinadas GPS de la escuela fueron comunicadas a las FDI”, tanto que “estaba en los mapas del COGAT ( Oficina de Asuntos Palestinos de la Secretaria de Defensa de Israel)”. Además, afirma el documento, “la escuela estaba en la lista de los 91 refugios provisionales entregada a las FDI días antes del inicio de las operaciones”. Según la Junta, “una serie de tiros de mortero golpeó las cercanías de la escuela […]”. Y aún admitiendo que no logró averiguar el número exacto de muertos, reporta los datos de algunas ONGs que “coinciden en señalar que han muerto entre 30 y 40 personas más 50 heridos”. Según el documento “sin duda la causa (del accidente) fue el ataque de morteros de 120 mm por parte de las FDI” y rechaza que, como sostiene el gobierno de Tel Aviv, “hubo algún ataque desde adentro de las instalaciones de la escuela Jabalia”. En este caso también, la Junta finja claras responsabilidades acerca de “la violación de los espacios de la ONU” y acusa al Gobierno de Israel por “no haber implementado los esfuerzos suficientes para proteger al personal, a los civiles refugiados y a las instalaciones de la ONU”.
Se relata luego el accidente del que fue víctima un “Oficial de Logística de Campo de la ONU”. “La tarde del 8 de enero”, cuenta el reporte, “una caravana de tres vehículos (que tenía una misión de rescate de personal ONU) con banderas de la Organización salieron rumbo a la zona de Ezbet Abed Rabou, bajo control de las FDI”. Aún confirmando que el convoy y su trayecto “fue comunicado con mucho adelanto a las FDI […] siete u ocho veces el automóvil líder del convoy fue alcanzado por disparos de armas de pequeño calibre”. No hubo muertos ni heridos, pero la Junta afirma que “a causa de este y anteriores accidentes, la ONU anunció el 9 d enero de 2009 la suspensión temporánea de todos los movimientos de su personal en la Franja de Gaza debido a la ruptura en la efectividad de la coordinación entre la Organización y las autoridades israelí”. El reporte concluye que “en este caso también sin duda se puede afirmar que los disparos llegaron desde las FDI y tenían la intención de intimidar” y asegura que “no hubo falta alguna por parte del Oficial ONU encargado”.
En la misma tónica, el documento investigó y esclareció los ataques a la Oficina de Campo de la ONU en la ciudad de Gaza del 15 de enero, “objeto de bombas al fósforo”; el accidente del 17 de enero en la Escuela primaria Beit Lahia, igualmente “blanco de docenas de trozos de fósforo en llamas”; los daños causados a la sede de la Oficina del Coordinador especial de la ONU para el Proceso de Paz en Medio Oriente ocurridos el día 29 de diciembre; el ataque al Centro de Salud Bureij acontecido el 6 de enero y la destrucción del depósito de la ONU en la zona industrial Karni de la ciudad de Gaza.

La conclusiones

“En seis de los nueves accidentes analizados, la Junta concluye que las muertes, los heridos y los daños fueron causados por las acciones militares, por los municiones lanzadas desde el aire y desde tierra, por la Fuerzas de Defensa de Israel”, explica el documento en sus conclusiones. Así las cosas, “la Junta confirma que las instalaciones de la ONU son inviolables y este concepto no puede ser hecho a un lado por ningún miembro de la Organización”. Por eso, “la Junta hace responsable al gobierno de Israel de las muertes, heridos y daños documentados”. Los daños “calculados por la ONU son de cerca de 10 millones de dólares”. Con respecto a los avisos con los las FDI habrían alertado a la población civil acerca de los ataques, la Junta “reconoce que las FDI lanzaron cerca de 600mil volantes entre el 3 y el 5 de enero, además transmitieron anuncios por radio y televisión”. Sin embargo, asevera el documento, “las FDI tenían que prever que la población civil respondiera buscando refugio en otras instalaciones que no fueran sus propias casas […] La operación militar debía tener en cuneta el movimiento de civiles en las calles y las instalaciones de la ONU, en su calidad de refugios temporales, tenían que ser consideradas en este contexto”. Por estas razones, “la Junta no puede aceptar como suficientes los esfuerzos realizados por parte del gobierno de Israel para proteger a la inviolabilidad de los presidios de la ONU” y concluye que “las FDI operaron con negligencia y descuidado con respecto a las instalaciones de la ONU, su personal y los civiles en ellas, con la consecuencia de tener muertes, heridos, un extendido daño sicológico y perdida de propiedades”. En lo específico, el documento afirma que el caso de la escuela Jabalia “será necesario llevar a cabo investigaciones más exhaustivas, pues “en la página de Internet de la Secretaria de Defensa de Israel se sigue sosteniendo que el ataque fue en respuesta a una agresión desde adentro de las instalaciones de la escuela”. A este propósito, el Junta “recomienda a la Organización encontrar un acuerdo acerca de los alegados de Israel con respecto al caso Jabalia, ya que son falsos”. Entre las recomendaciones que la Junta dirige al Secretario general de la ONU, se lee también que “la Organización debería reclamar la reparación o el reembolso de los daños y los gastos realizado” por las muertes y las reparaciones a las instalaciones. Además, “la ONu deberá de ocuparse de las familias de los civiles muertos en sus presidios”, proporcionando “asistencia sanitaria y apoyo sicológico”.
A raíz de la presentación del documento, ll Gobierno de Tel Aviv, a través de la Secretaria de Relaciones Exteriores, ya dio a conocer que tiene la intención de responder a las “acusaciones tendenciosas y claramente parciales” del documento, pues “el ejercito israelí nunca disparó intencionalmente a las instalaciones de la ONU”. Por su parte, el Secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon afirmó conocer las reservas de Tel Aviv y confió en que el gobierno de Israel sabrá adoptar las medidas necesarias “para no se repitan este tipo de accidentes en el futuro”.

Gaza: activistas en la mira

16 gennaio 2009 Lascia un commento

El presente articulo fue publicado en el semanario mexicano Proceso, el día 16 de enero de 2009.
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“El blanco número uno para las fuerzas aéreas de Israel y sus tropas terrestres es Vittorio Arrigoni”, se lee en el sitio de Internet de la autodenominada campaña “Stop the ISM”, en referencia al Movimiento de Solidaridad Internacional, organización no gubernamental que mantiene a diez activistas en la Franja de Gaza.
En la misma página web se lee: “Alberto Arce viene desde España, se presenta como un documentalista y hace propaganda para Hamas”.
Dicho sitio en Internet anota una lista de activistas oriundos de distintos países que apoyan al pueblo palestino. Todos ellos, señala la página, deben ser “blancos de las Fuerzas de Defensa Israelí” (IDF, por sus siglas en inglés).
Arrigoni y Arce concedieron a Proceso sendas entrevistas vía telefónica desde la Franja de Gaza. Sus testimonios sobre la situación en esta zona -atacada desde el 27 de diciembre por el Ejército israelí– aparecieron en la edición 1680 de ese semanario.
El mencionado sitio en Internet no sólo menciona nombre de los activistas, añade también sus currículos y diversas fotografías. Pide además a los visitantes de la página que, “de tener información acerca del paradero estas personas, es posible comunicarse” a una dirección de correo electrónico “para que sean definitivamente eliminados de una vez por todas”.
El miércoles 14, Arrigoni emitió un comunicado a título personal, en el que denuncia la existencia de amenazas en su contra. “Recibí llamadas telefónicas anónimas con advertencias del tipo: ‘aléjense de allá que llega el bombardeo'”.
El activista italiano señala: “No es necesario que mis detractores intervengan mi número de teléfono. El Ejército israelí sabe muy bien dónde encontrarme esta noche: estoy en las ambulancia del hospital Al Quds en la ciudad de Gaza”.
El sitio de Internet “Stop the ISM” también ofrece un número de teléfono (con clave lada internacional correspondiente a Israel) para proporcionar información sobre el paradero de los activistas en la Franja de Gaza.
Este reportero llamó a dicho número. La persona que contestó pidió que se le hablara en árabe o en hebreo. El reportero le preguntó en inglés a quién pertenecía el número de teléfono. La respuesta fue clara: “A las Fuerzas de Defensa de Israel”.
En el mencionado sitio en Internet se puede acceder al “observatorio ISM” que presume “rastrear los movimientos de este grupo subversivo que es enemigo de Estados Unidos e Israel”.
Además, sus creadores -cuyos nombres no aparecen” reivindican el hecho de “haber participado con información para la deportación de 75 activistas del ISM que se encontraban en Israel, en el cuadro de la guerra con el terrorismo”, lanzada por la administración saliente de George W. Bush.
En esa misma página web, se lanza la “campaña de observación de los campus universitarios que ofrecen espacios a las actividades del ISM”. Y ofrece una lista de universidades en Estados Unidos, entre ellas: University of Michigan, Duke University y Georgetown University.
La página también invita a participar en “las actividades para combatir al ISM”. Entre éstas menciona la siguiente: “El próximo 17 de febrero se llevará a cabo un evento del ISM en la Universidad de Georgetown (…) Se invita a acudir al evento para confrontar las mentiras en contra de Israel”.
Explica que “la manifestación no debe violar la ley, pero será RUIDOSA” (las mayúsculas son del original). Para ello, “se puede contactar a las comunidades ruso-judías locales que han prometido enviar a por lo menos 2 mil personas”, así como a otra organización judía, la AMCHA, que “está planeando organizar el envío de transportes para protestar afuera del evento”, al cual califica como el “festival del odio”.
El sitio en Internet no tiene información sobre qué organización o personas son sus responsables. Sin embargo, el reportero rastreó su origen. El autor de la lista de activistas es Lee Kaplan, un judío estadunidense que vive en California, Estados Unidos.
Actualmente gestiona varios sitios en Internet: la mencionada página donde se insta a “eliminar” a los activistas del IMS; un blog en el que aborda temas sobre “periodismo de investigación, política exterior, seguridad y terrorismo”, así como sobre “noticias que hay que conocer en un mundo peligroso”; y el portal Northeast Intelligence Network, en el que se desempeña como director.
Además, Kaplan colabora con las publicaciones Canada Free Press y Frontpage Magazine. Esta última es financiada por el David Horowitz Freedom Center, organización que a su vez recibe parte de los 10 millones de dólares de utilidades anuales de la Bradley Fundation, reconocida fundación de la derecha neoconservadora estadunidense.

Categorie:PALESTINA, Proceso

"Somos blancos móviles…"

11 gennaio 2009 Lascia un commento

El presente articulo fue publicado en el semanario mexicano Proceso, el día 11 de enero de 2008.
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El activista italiano Vittorio Arrigoni, uno de los pocos extranjeros que aún permanecen en la Franja de Gaza auxiliando a los palestinos heridos en las ambulancias de la Media Luna Roja, sostiene que lo que sucede ahí no es una guerra. Según él, no hay dos ejércitos, sino uno sólo, el israelí, que ataca sin piedad a una población civil indefensa.
“Nos están masacrando. Somos blancos móviles”, afirma el italiano Vittorio Arrigoni, uno de los 10 voluntarios del Movimiento Internacional de Solidaridad (ISM, por sus siglas en inglés), una organización civil que aún se encuentra en la Franja de Gaza.
Añade: “Gaza pasó de ser una gran cárcel a cielo abierto a ser una enorme trampa”.
Arrigoni atiende la llamada telefónica de Proceso mientras camina hacia la base de ambulancias de la Media Luna Roja. “En estos momentos estoy haciendo lo más arriesgado que se pueda hacer: caminar sólo de noche por las calles desiertas”, comenta. En un par de ocasiones se escuchan en la línea los ecos de las explosiones de los misiles lanzados por el ejército israelí.
Define: “Esta no es una guerra. No hay dos ejércitos, sino un ejército; uno de los mejores del mundo en contra de una población civil”.
-¿Y la resistencia armada? -se le pregunta.
-Están los miembros de las Brigadas de Al Kassam, el brazo armado de Hamas, pero son unos cuantos, mal armados. El enfrentamiento es desigual. Los milicianos que oponen resistencia solamente están armados con la vocación por el martirio.
Los voluntarios internacionales del ISM apoyan las labores del personal de la Media Luna Roja que trabaja en las ambulancias. Arrigoni comenta que él y sus compañeros tomaron esa decisión cuando el ejército israelí realizó ataques contra ambulancias que recogían heridos. La dieron a conocer en conferencia de prensa con el propósito de que el gobierno de Tel Aviv supiera que estarían a bordo de los vehículos de la Media Luna Roja. “Con nuestra presencia quizás las ambulancias dejen de ser blanco de bombardeos”, sostiene.
Los 10 voluntarios del ISM se distribuyeron en tres ciudades de la Franja de Gaza: cuatro en Rafah, tres en Jabalia y tres en Gaza. Arrigoni asegura que su trabajo es más intenso por las noches, cuando los bombardeos se multiplican.
Explica: “La situación es dramática más allá de lo imaginable. No logramos siquiera ir por los heridos. El ejército israelí no nos permite recogerlos en las zonas bombardeadas. Nos dispara. Entonces nos paramos en las inmediaciones y esperamos a que los familiares nos los traigan.”
Recuerda: “Hace unos días estábamos esperando que nos trajeran heridos. Llegó una carreta jalada por burros. Dos personas traían a sus hijos: un par de muchachos, uno con la cabeza abierta, otro con el vientre destrozado. Ya no había nada por hacer”.
Luego cuenta otro episodio: “El domingo 4, una ambulancia salió a recoger heridos. En esta ocasión no iba a bordo ningún voluntario extranjero. Los paramédicos levantaron los cuerpos y cerraron las puertas del vehículo. Un tanque que estaba a pocas decenas de metros de distancia les disparó. Todos murieron.
Tras una pausa, continúa: “Entre ellos había un amigo nuestro. Era un voluntario palestino, maestro de una escuela primaria. Pudo quedarse en su casa a cuidar a su familia, pero decidió salir para ayudar (…)”.
Arrigoni dice que ha perdido a muchos amigos desde que el ejército israelí inició los ataques con misiles el pasado 27 de diciembre.
Cuenta: “Mi casa se encuentra frente al puerto. Todos los días bajaba a apoyar a los pescadores para que pudieran salir más allá del límite impuesto en los últimos años por la armada de Israel. En el camino me encontraba a los policías de barrio. Después de tantos meses de vivir aquí, los conoces a todos y todos te conocen. El primer día en que hubo bombardeos murieron en el puerto 40 de ellos. Todos eran mis amigos. Tel Aviv declaró que eran miembros de Hamas. En realidad eran muchachos de 18 a 20 años de edad que recién habían terminando la universidad y que ingresaron a la policía debido a que no tenían otras opciones de empleo”.
Huir, imposible
A Arrigoni se le pregunta si existe un éxodo de población que huye de la guerra. “No hay éxodo, aquí es una trampa”, contesta. Y explica que, a diferencia de Líbano, donde los ataques aéreos israelíes provocaron un éxodo de civiles del sur hacia el norte de ese país, en la Franja de Gaza no es posible huir: el territorio es demasiado pequeño (360 kilómetros cuadrados) y las fronteras están cercadas por el ejército israelí.
En todo caso, señala, el martes 6 “por primera vez mucha gente salió de los campos de refugiados. Iban a pie, en automóviles o en carretas jaladas por animales. Formaron columnas que se dirigían a las escuelas de la ONU, donde intentaban protegerse de los ataques. Ese fue el único éxodo que he visto hasta hoy”.
Describe: “Los vehículos y algunas personas llevaban improvisadas banderas blancas: lienzos y trapos dirigidos hacia el cielo. Se rendían sin haber hecho nada. Llegaron a las escuelas con la seguridad de que estarían a salvo, protegidos por los enormes símbolos de la ONU que cubren esas instalaciones.”
Según el activista italiano, el misil que el martes 6 impactó la escuela de la ONU en Jabalia con saldo de 40 muertos y un centenar de heridos. “Fue el ápice de 10 días de bombardeos contra objetivos civiles”, dice, y agrega: “He visto cómo las bombas han destruido mezquitas, edificios de viviendas, hospitales (…); he visto de todo: muertos, cuerpos mutilados, personas bajo los escombros…”.
Por ello, lamenta, “el silencio de la comunidad internacional nos deja desolados”; “la población palestina parece estar abandonada a su suerte”.
Arrigoni comenta que el gobierno de Tel Aviv tiene intervenidas las líneas telefónicas en la Franja de Gaza. Señala que de esa manera envía mensajes a la población palestina para que deje de apoyar a Hamas. Así mismo, dice que grabó uno de esos mensajes y lo hace escuchar al reportero: “A la gente inocente de Gaza: nuestra guerra no es una guerra en contra de ustedes, sino en contra de Hamas. Si no dejan de lanzar cohetes, ustedes se encontrarán en peligro”.
Arrigoni comenta: “Las autoridades israelíes creen que la gente aquí no tiene ni ojos ni oídos. Aquí todo mundo sabe que las bombas caen sobre la población civil”. Luego rechaza la versión oficial de Tel Aviv, según la cual la invasión militar fue provocada por Hamas, organización que controla la Franja de Gaza y la cual, después del fin de la tregua entre Palestina e Israel (19 de noviembre), lanzó misiles Al Kassam contra territorio israelí. “La tregua fue violada por el gobierno de Tel Aviv mucho antes del 19 de diciembre. Sólo durante noviembre pasado, el ejército de Israel asesinó a 17 palestinos de la Franja de Gaza”.
Arrigoni, quien ha visitado frecuentemente Gaza durante los últimos cinco años, dice que ha sido crítico de Hamas, “pero -aclara- reconozco que ahora (este movimiento) brinda ayuda a la población”. Afirma que “si esta guerra tiene por objetivo debilitar a Hamas, se está consiguiendo exactamente el resultado contrario”.
Y pone un ejemplo: “Desde el fin de la tregua, la población tenía la sensación de que habría un ataque de Israel. Los líderes de Hamas habrían podido escapar y refugiarse en Siria; no lo hicieron. Se quedaron a resistir los bombardeos junto con la población civil. No hacen lo mismo las autoridades palestinas en Ramalah. Al Fatah (la organización que tiene en sus manos el Poder Ejecutivo palestino y que controla Cisjordania) sólo espera llegar aquí para recuperar el poder”.
E insiste en que durante los primeros bombardeos “murieron decenas de policías. En los días siguientes hubo un serio problema de seguridad interna. Sin embargo, el gobierno de Hamas intervino para restablecer el orden. Ello le ganó el apoyo de la población”.
Pone un ejemplo: “Frente a las pocas panaderías aún abiertas hay filas de cientos de personas. Hasta hace unos días, conseguir pan terminaba en zafarranchos. Hamas impuso el orden y aseguró el reparto de lo poco que queda para comer”.
Arrigoni afirma que ser ciudadano europeo no le garantiza protección alguna de un ataque de soldados israelíes. “Quizás alguien ya decidió el destino de nosotros, los ‘voluntarios internacionales’, únicos testigos extranjeros en la franja”.
Comenta que la semana pasada el gobierno de Tel Aviv concedió la salida de Gaza de una monja italiana. Cuenta que el cónsul de Italia en Israel le habló por teléfono para invitarlo a seguir el ejemplo de la mujer. “Me negué”, afirma.
Confiesa: “Sabes, después de tantos años aquí, uno se siente palestino…”.
Y añade: “Si sólo más personas trataran por un minuto de ser palestinos, así como muchos fuimos hebreos cuando pensamos en el Holocausto, quizás esta masacre se hubiera evitado”.

Gaza, bajo sitio

8 novembre 2008 Lascia un commento

El presente articulo fue publicado en el semanario mexicano Proceso, el día 8 de noviembre de 2008.
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La Franja de Gaza es la más grande cárcel a cielo abierto del mundo: en 360 kilómetros cuadrados vive un millón y medio de personas rodeadas por el ejército de Israel, dice Mustafa Barghouti, diputado del Consejo Legislativo palestino.
“Todos los accesos están bajo el control de Israel, excepto la frontera de Rafah con Egipto”, afrima Barghouti excandidato a presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
Señala que la diferencia entre una cárcel tradicional y la “prisión” de los palestinos es que en la Franja de Gaza las personas tienen que proveerse de comida, procurarse un lugar para vivir y preocuparse por su propia seguridad. En entrevista telefónica en Gaza, donde se encuentra como parte de la misión civil organizada por el movimiento internacional Free Gaza Movement, Barghouti afirma que la situación de Gaza es muy particular porque el gobierno de Israel asegura que su ejército ya salió de la zona, “pero la verdad es que Israel nunca se ha retirado de aquí”, e insiste que con excepción de la frontera de Rafah con Egipto, todos los accesos a la Franja de Gaza están controlados por la milicia isreaelí.
Sin embargo, denuncia que Israel presiona al gobierno de Egipto para que cierre esa frontera. “Todos los caminos terrestres están cerrados y nadie puede volar en los cielos de la zona”, relata.
Rafah es la ciudad fronteriza que en enero de este año fue objeto de la rebelión de los palestinos, quienes derribaron las rejas y abrieron un acceso a través del cual comenzaron a comerciar bienes de primera necesidad.
“Desde 2006, Gaza vive bajo un verdadero embargo: en teoría podrían pasar 400 camiones al día para traer alimentos, medicamentos, etcétera, pero hoy en Gaza no entran más de 50 camiones”, afirma.
“La ocupación, desde un punto de vista estrictamente legal, está ahí. Yo la llamo la ‘ocupación digital’, pues el ejército controla todo, cada movimiento, desde las pantallas que se encuentran en Tel Aviv”, insiste.
Según el político palestino, el gobierno de Israel estaría violando dos leyes internacionales: “La Convención de Ginebra, la cual dice que, en caso de ocupación, los ocupantes deben de garantizar el bienestar y la vida de los ocupados. Sin embargo, el ejército israelí ya ha matado miles de personas.
“¿Cómo explica Tel Aviv las muertes y los asesinatos? Dice que es porque en Gaza hay una situación de guerra. Sin embargo, después de la tregua mediada por Egipto (entre Hamas e Israel), los palestinos no han disparado ni una bala y la única forma de violencia que existe es por parte del ejército de Israel, que mantiene el sitio a Gaza.
“Desde los acuerdos de Anápolis, del 28 de noviembre de 2007, el ejército israelí ha matado a 570 palestinos, 80% de ellos en Gaza. De éstos, 96 eran niños”, afirma.
En lo que respecta a la vida política actual en la Franja de Gaza, agrega, “nosotros los diputados no podemos ir a Gaza. Hemos elegido a un gobierno de unidad nacional con representantes electos por 96% de toda la población, inclusive de ese lugar”.
“Sin embargo, sólo un mes después de haber instaurado al nuevo gobierno, Condoleezza Rice, secretaria de Estado de Estados Unidos, anunció que no habría diálogo con los electos entre las filas de Hamas. Y como en Gaza gobierna Hamas, entonces todos siguen esa posición y Gaza sigue aislada. ¿Pero qué culpa tiene la población?”.
“Que quede claro, el bloqueo de Israel a Gaza golpea casi exclusivamente a la población civil. La verdad es que Gaza está bajo sitio. Por esta razón entramos en barco y regresaremos para dar una señal a Israel y para que la comunidad internacional vea lo que sucede”, afirma.

Rompiendo el sitio

“Hay un arco iris que une al Mediterráneo, desde donde estamos ahora”, dice David Schermerhorn, de 79 años, portavoz del barco Dignity, de la organización Free Gaza Movement (FGM), que la madrugada del miércoles 29 de octubre atracó en el puerto de la ciudad de Gaza.
“La ocasión es especial, la armada de Israel nos iba a impedir llegar hasta aquí y, sin embargo, aquí estamos”, relata.
Por su parte, Osama Qashoo, otro miembro de la organización, señala: “Hemos sido capaces de llevar a un movimiento no violento y efectivo para que terminara con el bloqueo de Israel y para que mostrara la injusticia a la que son sometidos los palestinos.”
Antes de zarpar, los integrantes de FGM enviaron una carta al gobierno de Israel, dirigida a los secretarios de la Defensa, Aharon Abramovitz, y de Relaciones Exteriores, Ehud Baraky, en la que notificaban que su viaje comenzaría el 28 de octubre, a bordo de un barco con bandera de Gibraltar, por lo tanto bajo bandera del Reino Unido.
Así mismo, indicaron que serían 26 pasajeros, y “6 metros cúbicos” de medicinas. Después de confirmar que no tenían la intención de violar las aguas territoriales de Israel, a través de la misiva invitaron a los dos representantes del gobierno de Tel Aviv a participar en el viaje para que atestiguaran “la real situación de la Franja de Gaza”. No hubo respuesta.
Luego, en un comunicado, señalaron: “Somos una organización internacional compuesta por observadores de derechos humanos, trabajadores del ámbito de la ayuda internacional y periodistas. Tenemos mucho tiempo y mucha experiencia de trabajo en la Franja de Gaza y en la West Bank, adquirida trabajando a invitación de la sociedad civil de Palestina.”
La organización, decía el texto, se compone de “maestros, doctores, enfermeras, ingenieros, choferes, músicos, secretarias, abogados, estudiantes, políticos y familiares de los palestinos de aquellos territorios, todos procedentes de distintos países: Italia, Irlanda, Canadá, Grecia, Túnez, Alemania, Australia, Estados Unidos, Inglaterra, Escocia, Dinamarca, Israel y Palestina”.
Sin embargo, “debido al incremento de las presiones del gobierno de Israel sobre los territorios palestinos, es imposible entrar a Gaza, pues los permisos son denegados. Por esta razón, hemos decidido romper el cerco alrededor de la Franja de Gaza”.
En entrevista telefónica, los miembros de FGM afirman que no es la primera vez que logramos romper el muro del sitio: “Zarpamos desde el puerto de Larnaca en la isla de Chipre el día 28 por la tarde, como lo hicimos hace dos meses”, el 23 de agosto pasado, cuando dos barcos de la misma organización, el Free Gaza y el Liberty, lograron cruzar hasta el vetado puerto de Gaza.
“Después de dos años de recoger fondos, sobre todo en el ámbito de las iglesias -dicen–, este verano, con 40 pasajeros de la sociedad civil internacional, llegamos a Gaza para llevar bienes de primera necesidad y nuestra solidaridad a un pueblo que está sufriendo el sitio de facto del gobierno de Israel.”
Invitados por varias organizaciones, entre ellas la Campaña Internacional por el Fin del Sitio a Gaza, el Palestinian Medical Relief Society y el Gaza Community Mental Health Programme, los organizadores del movimiento reivindican la operación: “Eran 41 años que ningún barco lograba entrar al puerto de Gaza”.
Durante su permanencia en el lugar, los activistas han denunciado que “desde hace 15 meses el gobierno de Tel Aviv impide a los pescadores palestinos salir a trabajar, limitando a una milla la posibilidad de salir al mar. Los Acuerdos de Oslo de 1993 permitían salir hasta las 20 millas, pero Israel ahora ha decidido hacer caso omiso de esa resolución”.

Voces desde Gaza

Entre los huéspedes de la misión que arribó a Gaza en octubre pasado se encuentra, además del diputado palestino Mustafa Barghouti, la irlandesa Premio Nobel de la Paz en 1976, Mairead Corrigan Maguire.
Protagonista del proceso de paz en Irlanda del Norte, Maguire ha estado en distintas ocasiones en Palestina. Incluso, resultó herida por la protesta en Bil’in en contra del muro que Israel construyó alrededor de los territorios del West Bank, en abril de 2007.
En entrevista, la ciudadana irlandesa cuenta los motivos por los que forma parte de la misión:
“He visto lo que está sucediendo aquí y he entendido que por causa de la política de Israel se está realizando un castigo colectivo entre toda la población en Gaza.
“Aquí hay una crisis humanitaria de enormes proporciones. Hemos preguntado a la población qué necesitan y ellos nos han pedido cosas elementales: medicinas, pastillas para la tos y para el dolor de cabeza, cosas elementales que ellos no tienen. Sabemos que el sistema de alcantarillado se ha roto y entonces todo termina en el mar, lo que provocará un serio riesgo de enfermedades.”
Y abunda sobre la política del gobierno de Israel:
“Pienso que el gobierno de Israel debe empeñarse seriamente en el diálogo y hablar con los representantes electos por los palestinos, o sea con Hamas, que ha conseguido 74% de las preferencias.
“No soy la voz democrática de los palestinos, hay que hablar con los propios enemigos para resolver los problemas.”
Entre la tripulación del Dignity también hay un ciudadano israelí. Se llama Spiro Gideon y es miembro del Israeli Committee for a Middle East Free From Atomic, de Biological and Chemical Weapons y de Yesh Gvul, organización pacifista que sostiene a los soldados israelíes que rehúsan ir a los territorios ocupados.
Spiro Gideon afirma que “el gobierno de Israel sostiene que Gaza y el movimiento de Hamas son entidades hostiles. Disparan misiles en contra de los pueblos alrededor de Gaza con el pretexto de acabar con Hamas, porque quieren restablecer el control de Al-Fatah, más moderada y cercana a la vía del diálogo con Tel Aviv.
“Israel cree que con el sitio empujará a la gente a rebelarse en contra de Hamas”, concluye