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“Nuestra autoridad somos nosotros”

1 maggio 2010 Lascia un commento

El presente artículo fue publicado en el portál mexicano Desinformémonos el día 1 de mayo de 2010
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En la costa de Ecuador, unos 80 kilómetros al sur del puerto de Manta, en la provincia de Manabí, se encuentra la comunidad de Salango. Con la mirada hacia el océano Pacífico, es difícil enterarse que pocos kilómetros atrás de la comunidad pasa la famosa “Ruta del Sol”, la carretera costera del Ecuador. Frente a la comunidad aparece la isla homónima que hospeda raras especies de aves marinas. A los lados de la comunidad se extienden cientos de kilómetros de playas limpias y desiertas. En este escenario, cuentan los habitantes de la comunidad, “a finales de los años 90 se presentó un empresario suizo, Patrik Bredtahuer, con la intención de comprar tierras y playas”. Explican que dicho empresario era el ex presidente de la empresa Cementos Nacionales. Bredtahuer es hoy un importante accionista de la multinacional suiza Holcim, dueña de Cementos Nacionales, y accionista mayoritario de la empresa mexicana Apasco.

Alfredo Acuña, dirigente del gobierno de Salango en el área de fortalecimiento comunitario, cuenta la peculiar historia de este lugar: “Llegó Bredtahuer y se instaló en la comunidad, en esa casa de allá” y señala con el dedo una propiedad bien cuidada y rodeada de altos muros blancos en el promontorio que domina al pueblo ecuatoriano. Acuña explica que “a lo largo del tiempo que el empresario se quedó comenzó a comprar tierras de manera ilegal y anticonstitucional, y así adquirió muchos kilómetros de costas”.

El dirigente de Salango denuncia que “con la corrupción, comprando conciencias y amenazando y acosando a quienes nos oponíamos, Bredtahuer logró hacerse de muchas tierras, con la intención de introducir proyectos turísticos como hoteles, infraestructuras habitacionales, etcétera”. Ante esta situación, comenta Acuña, “en el 2003, removimos al cabildo local que no respetaba el interés de la comunidad sino sólo el del empresario y posteriormente conformamos el Consejo de gobierno autónomo. Tuvimos que hacer algo de papeleo, darnos un estatuto para que nos reconociera el gobierno pero aquí estamos”. Y sentencia: “Nuestra autoridad, hoy, somos nosotros”.

La identidad indígena

La instalación del Consejo de gobierno no sólo fue producto del abuso que se estaba viviendo en Salango. La conciencia y la identidad hicieron también su parte. Robinson Arcos Vargas, presidente de la actual Comuna de Salango, reconstruye la memoria de la comunidad: “Salango es una comunidad histórica con 5 mil años de cultura. Dentro de los estudios que se han realizado se puede identificar que la primera cultura que se asentó aquí fue la valdivia, luego la machalilla hasta llegar a la manteña. A la llegada de los españoles, en 1526, ellos llevaron a cabo un proceso de explotación minera y se llevaron sobre todo el oro. Luego llegaron los ingleses e igual se llevaron todo lo que pudieron”.

Alfredo Acuña explica que el Consejo de Desarrollo de los Pueblos y Nacionalidades del Ecuador (CODENPE) los reconoce como “nacionalidad indígena, siendo nosotros parte del pueblo Manta”. Continúa Robinson: “Hoy aparecen nuevas formas de colonización, a través de personas que quieren apoderarse del territorio para llevar un proceso de explotación de los recursos, de realización de proyectos inmobiliarios y turísticos de masa”. Los dos miembros del gobierno comunitario de Salango explican que la comunidad está absolutamente en contra de estos proyectos y en su lugar promueven proyectos propios, gestionados por la comunidad.

“Nuestros ancestros –explica el dirigente indígena- tenían un modelo de desarrollo fundamentado en una tecnología en armonía con el medio natural. Por ejemplo, para la pesca no había grandes embarcaciones, sino que existía la balsa manteña, que tenía el justo impacto en el mar. Tampoco había las grandes maquinarias, se trabajaba con una tecnología muy baja y eso hacía que los impactos sobre el medioambiente no fueran nefastos. Ahora se depreda, se barre, se destruye el fondo marino, los bosques, hay una sobrexplotación tremenda con el pretexto de ofrecer la materia prima para las empresas”.

Las alternativas

Alfredo Acuña describe la situación actual: “Vivimos en un puerto de pescadores artesanales, con ciertas dificultades por la herramienta de trabajo, aunque estamos buscando los recursos para tecnificar más nuestra actividad. También vivimos con el agobio de una empresa de harina que está asentada en nuestro territorio. Se llama Polar, y su actividad es convertir todo lo que captura en el mar con sus grandes barcos en harina para alimentación animal. Por esta razón a veces no disponemos del recurso necesario para el consumo humano. Esto es una pena, pero a pesar de esto tratamos de sobrevivir con lo que tenemos”. Entre los obstáculos, el dirigente comunitario señala también al gobierno: “Peleamos con las autoridades que no facilitan nuestra labor y, al contrario, ayudan a este tipo de empresas en su actividad”.

A pesar de las dificultades, Acuña reivindica los proyectos comunitarios de conservación del mar: “Nuestro territorio es parte del Parque Nacional Machalilla, que comprende cerca de 50 mil hectáreas y con el que tenemos buena relación, ya que nosotros nos encargamos de conservar los recursos que nos competen”. La conservación de dichos recursos, explican los dirigentes indígenas, se traduce en proyectos de reforestación con árboles y plantas pertenecientes a la biodiversidad local.

Entre los proyectos que el Consejo de Gobierno promueve con el apoyo y siguiendo las indicaciones de la comunidad, se encuentra también el Museo Cultural Arqueológico, en el que se exponen para los visitadores las piezas arqueológicas recogidas, analizadas y sistematizadas por la misma comunidad. Al mismo tiempo, el Consejo promueve actividades microeconómicas como las huertas orgánicas, la pesca artesanal, el intercambio comercial entre los habitantes de Salango y las comunidades cercanas.

Ecoturismo comunitario

Los dirigentes comunitarios hacen especial énfasis en los proyectos de promoción de lo que definen “ecoturismo comunitario”, es decir “la gestión comunitaria de un turismo responsable, respetuoso del territorio y compatible con las costumbres de la comunidad”.

Ligia González, vicepresidente del Consejo de Gobierno de Salango, no sólo reivindica el rol femenino al interior de los órganos de autogobierno, sino que también la responsable del proyecto de ecoturismo. Actualmente, explica González, la infraestructura cuenta con dos miradores ubicados en las alturas que rodean a la comunidad, un comedor, un taller de artesanías, diversos viveros forestales y ya se habilitaron distintos senderos turísticos en el territorio.

La responsable del proyecto ecoturismo señala que ya son parte de la Federación Plurinacional de Turismo Comunitario (FEPTCE), y ya cuentan con un centro de investigación con laboratorios de estudio y análisis de vestigios arqueológicos.

“Todo esto –relata la entrevistada- es fruto de la lucha por defender nuestros recursos y nuestra cultura”. Una defensa fuerte de su propia identidad y sus usos y costumbres frente a intereses ajenos a la comunidad. Con respecto al futuro, la dirigente confiesa: “Nuestra esperanza es seguir defendiendo y conservando nuestros recursos, pues los queremos seguir explotando según nuestra tradición. No queremos turismo masivo en nuestra comunidad”.

Por último, los tres dirigentes comunitarios reconocen la importancia de la relación con los otros pueblos de la zona: “La relación con las comunidades aledañas es fundamental ya que formamos todas parte del pueblo Manta, que se conforma por nuestra comunidad, Pital, Agua Blanca y Las Tunas. El enlace entre las cuatro comunidades es muy importante tanto para nuestra supervivencia como para la construcción de nuestro futuro”.

Yasuní, la respuesta de Ecuador al cambio climático

1 ottobre 2007 Lascia un commento

El presente articulo fue publicado en el semanario mexicano Proceso, el día 1 de octubre de 2007
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El pasado 24 de septiembre, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, presentó en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, una singular propuesta para contrarrestar el cambio climático que implicaría que su país dejara de percibir 760 millones de dólares al año.

Correa participó en la reunión de alto nivel convocada por el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, titulada “El futuro está en nuestras manos: la función del liderazgo en el cambio climático”. Al encuentro, que trazó los ejes de la Conferencia de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se celebrará en diciembre de este año en Bali, participaron 80 entre jefes de Estado y primeros ministros, además de secretarios de gobierno de casi todo el mundo, con la única “clamorosa excepción” de George Bush.

“Ecuador está dispuesto a grandes sacrificios, con justicia y creatividad, para contrarrestar el calentamiento global”, anticipó Correa ante lo que sería su propuesta que provocó estupor entre la concurrencia: mantener el petróleo en el subsuelo del campo petrolero ITT, reserva que se encuentra en una zona ecológica altamente sensible llamada Yasuní, declarada por la UNESCO Reserva de la Biosfera en 1989.

“La iniciativa significa el compromiso de no explotar cerca de 920 millones de barriles de petróleo anuales y, por tanto, conservar una de las regiones más biodiversas del mundo”, planteó el presidente ecuatoriano.

A cambio de tal “sacrificio”, Correa exigió la “corresponsabilidad de la comunidad internacional y una mínima compensación económica por los bienes ambientales” que se generarán con la medida, y de los cuales, dijo, “se beneficia todo el planeta”.

Ante la necesidad de adaptación que demanda el cambio climático, Correa reflexionó: “No necesitamos créditos para la adaptación, los cuales aumentarían el peso de la deuda externa. Lo que se requiere es la compensación por los daños causados debido a la desproporcionada cantidad de emisiones, tanto histórica como actual, de los países industrializados.”

Presión social

A pocos días de la jornada electoral que definirá el próximo Constituyente en Ecuador, Correa jugó su “carta ITT” (Ishpingo-Tambococha-Tiputini, la zona amazónica que conserva el extenso yacimiento de petróleo) en la máxima tribuna mundial.

Sin embargo, la propuesta de renunciar al petróleo del ITT no es una iniciativa del presidente Correa; responde a presiones de organizaciones civiles que en los últimos años han defendido activamente el territorio ecuatoriano de la salvaje explotación petrolera de las décadas pasadas.

Con la propuesta presentada, Correa retomó la iniciativa de los grupos ecologistas ecuatorianos que lanzaron la campaña “Lo Yasuní depende de ti”, en abril de este año.

En entrevista telefónica, Esperanza Martínez, presidenta de Acción Ecológica, organización líder de la campaña, explica las razones del proyecto:

“Las organizaciones que hemos venido empujando la campaña, hemos trabajado por muchos años en la denuncia de la actividad petrolera. Como Oil Watch (red internacional de organizaciones ecologistas), habíamos promovido desde hace diez años la idea de la moratoria a la expansión de la frontera petrolera. Contemporáneamente, hemos ido demandando que a las comunidades locales que resisten a la explotación no hay que reprimirlas, sino premiarlas, porque son las únicas que con su resistencia impiden que se siga extrayendo petróleo y que con eso se siga contribuyendo al calentamiento global.”

En este contexto, explica, “propusimos al gobierno que se busquen otras opciones a lo que es el proyecto petrolero más importante en Ecuador, el del ITT”.

Comenta que Ecuador es un país que ya ha vivido todo el desastre petrolero: “No gratuitamente es aquí en donde se lleva a cabo el llamado ‘juicio del siglo’, contra Texaco (empresa petrolera estadunidense enjuiciada por desastre ecológico)”.

Por esta razón, prosigue la exponente de Acción Ecológica, “Ecuador sabe mucho de petróleo: los impactos y de todo el cuento acerca de que con el petróleo salimos de la pobreza”. Comenta que todo esto permitió tener un terreno fértil para la reflexión hacia alternativas. Sin embargo, admite, “no es fácil convencer al país de un proyecto de tal naturaleza”.

El mismo Correa, en su discurso a la ONU, explicó que el proyecto “significa el compromiso de no explotar cerca de 920 millones de barriles de petróleo (…) Esto implicará dejar de recibir enormes inversiones y cerca de 720 millones de dólares anuales, cantidad muy significativa para un pequeño país de 13 millones de habitantes y alrededor de 6 millones de pobres”.

Esperanza Martínez narra que al principio el gobierno rechazó el proyecto en nombre de esos enormes aportes económicos que el petróleo del Yasuní podría generar.

“Discutiendo con el gobierno, creamos un mecanismo de compensación internacional que nos parece legítimo, porque evidentemente no sacar ese petróleo implica reducir las emisiones de carbonos y, por ende, beneficiar al planeta entero”, explica.

Tal opción, sin embargo, no recibió el consenso inmediato al interior del equipo de gobierno: “La propuesta la venimos trabajando desde hace mucho. Ya con la instalación del actual gobierno, el entonces ministro de la Energía, Alberto Acosta, hizo suya la propuesta. El pasado ecologista del ministro pesó mucho y convenció a Correa.”

El presidente ecuatoriano hizo públicas sus intenciones el 5 de junio pasado. Dijo que “que con respecto al ITT hay dos opciones: la explotación petrolera y la conservación con compensación”.

La presidenta de Acción Ecológica aclara: “Correa declaró en ese entonces que la primera opción para el gobierno era la conservación del petróleo en el subsuelo, aunque esto haya creado conflictos en el gobierno.”

Según Esperanza Martínez, “en la reunión del Consejo de Administración de Petroecuador del 30 de marzo se armó la bronca. Correa quiso participar y planteó la opción que proponía Acosta. El presidente de Petroecuador, Carlos Pareja Yannuzzelli, se opuso con todas sus fuerzas. Lo único que obtuvo fue que Acosta dimitiera y asumiera la gestión de los candidatos asambleístas de Patria Nueva, el partido de Rafael Correa.

A partir de ese momento, dice, Correa hizo suyo el proyecto y comenzó a reforzarlo: “Ya las últimas semanas ha dado instrucciones a la cancillería de implementar los instrumentos para ir ubicando los fondos internacionales de apoyo al proyecto.

“El gobierno puso una fecha límite para la viabilidad del proyecto, que es el 1 de julio de 2008. Hasta ahora hay serios compromisos por parte del gobierno de España, de Alemania y de Italia”, explica.

Los aspectos económicos son el punto de mayor discusión: “El presidente ha dicho ‘yo quiero la mitad de lo que ganaría sacando el petróleo’.”

En su discurso del 24 de septiembre Correa dejó claro el precio del sacrificio ecuatoriano: “El costo de oportunidad para el Ecuador de no explotar el crudo es, por los menos, de 10 a 15 dólares por barril. Sin embargo, Ecuador pide al resto de la humanidad una contribución de solamente 5 dólares por barril, para conservar la biodiversidad, proteger a los pueblos indígenas en aislamiento voluntario que allí habitan y evitar las emisiones de dióxido de carbono. El total de la compensación solicitada al resto del mundo es de aproximadamente 4,600 millones de dólares.”

Con la propuesta que el presidente ecuatoriano explicó en Nueva York, según Esperanza, “se ganó terreno”, aunque lo cierto es que el debate sigue en píe en el país ecuatoriano.

“Hemos trabajado y conversado con candidatos de diversos sectores para que en la agenda de la Constituyente entre con fuerza a las áreas de exclusión de la explotación petrolera”. Y, sin embargo, comenta Martínez, “también es necesaria una reforma del modelo económico del país.

La propuesta es pasar de un modelo de extracción a un modelo de producción, transformación, en el que el tema ambiental sea central. Y si es que este gobierno habla del socialismo del siglo XXI, el riesgo es que como el socialismo del siglo pasado, nos olvidemos del ambiente”.

Según la ambientalista ecuatoriana, en el próximo Constituyente “deberán de reconocerse algunos principios: el de precaución que frena, de alguna manera, el despojo sin control de la naturaleza; el de prevalencia (sic) que dice que cuando hay dos intereses prevalezca el de los más vulnerables; y el de la soberanía, con énfasis en el ramo alimentario”.

Además, según la presidenta de Acción Ecológica, “Ecuador está en el medio de un cuadrilátero: de un lado está Brasil, que tiene una visión cercana a Estados Unidos, que quiere seguir teniendo a estos países como exportadores de energía, con los agrocombustibles; por el otro lado está Venezuela, que quiere seguir manteniéndose como país petrolero.

“Brasil, por ejemplo, es el más interesado en el ITT. Ya hizo propuestas al gobierno de Ecuador; pero Venezuela también propuso que hubiera una explotación compartida”.

“En este contexto nosotros proponemos que Ecuador podría ser promotor de una tercera vía, como lo es el proyecto de salvaguarda del Yasuní”, explica.

Lo dicho el 24 de septiembre pasado por Rafael Correa en conclusión a su participación a la reunión convocada por la ONU, parece confirmar esta línea de tendencia:

“La propuesta ecuatoriana busca transformar las viejas concepciones de la economía y el concepto del valor. En el sistema de mercado el único valor posible es el valor de cambio, el precio.

“El proyecto Yasuní-ITT se basa, sobre todo, en el reconocimiento de los valores de uso y servicio, de los valores no crematísticos de la seguridad ambiental y en el mantenimiento de la diversidad planetaria.

Se trata de inaugurar una nueva lógica económica para el siglo XXI, donde se compense la generación de valor, no solamente la generación de mercancías.

“Por primera vez un país petrolero, Ecuador –donde un tercio de los recursos del Estado depende de la explotación de dicho recurso–, renuncia a estos ingresos por el bienestar de toda la humanidad e invita al mundo a sumarse a este esfuerzo a través de una justa compensación, para que juntos sentemos las bases de una civilización más humana y más justa”, concluye.

Ecuador: la visión indígena

25 settembre 2007 Lascia un commento

El presente articulo fue publicado en el semanario mexicano Proceso, el día 24 de septiembre de 2007
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El próximo 30 de septiembre, los ecuatorianos elegirán una nueva Asamblea Constituyente. Tal fue el mandato de un referéndum que el gobierno del presidente Rafael Correa promovió el pasado 15 de abril, y en el cual el pueblo ecuatoriano decidió volver, una vez más, a replantear su propia ley fundamental.

Con declaradas intenciones de hacer de la nueva constitución política ecuatoriana un instrumento para plasmar en la sociedad el llamado “socialismo del siglo XXI”, el gobierno de Correa aprovecha el momento para dar respuesta a “las importantes movilizaciones de estos últimos años que han dicho ‘no’ a la política neoliberal” y promueven en su lugar “el regreso del papel del Estado en la vida política y económica de Ecuador”.

Entre los actores políticos que han determinado la historia de los últimos años en Ecuador –derribando gobiernos, imponiendo visiones, pero sobre todo modificando radicalmente los equilibrios sociales ecuatorianos– se encuentra la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie).

En entrevista con Apro, Blanca Chancoso, directora de la Escuela de Formación de Mujeres Líderes de la Conaie y figura de referencia en el movimiento indígena ecuatoriano, dice: “Llevamos 500 años de resistencia. No fuimos muy visibles y eso permitió que, después de tanto tiempo, aquí sigamos”.

Ya en la época republicana, explica, “hemos vividos procesos. Pero también los pueblos indígenas vamos tomando forma y conciencia sobre nuestra identidad, porque hasta los años 80 había campesinos e indígenas, pero todos sin una identidad clara. A partir de esa década, con la fundación de la Conaie, tuvimos el instrumento para afirmar nuestra identidad como indígenas y nuestra identidad política”.

Hoy la Conaie se encuentra en un momento de reflexión y balance de su situación. “Hubo coyunturas muy importantes y justamente estamos en un momento de evaluación. Mirando los procesos y las luchas que hicimos, vemos que hemos tenido alcances importantes, pero no se han logrado completar, pues hemos tenido vacíos y faltas estratégicas”, admite.

“No sabemos qué sucedió. Quizás no estuvimos preparados para enfrentar un mundo que criticamos y no hemos podido ofrecer alternativas integrales. Lo cierto es que en los años 90 hemos podido afirmar el tema de las nacionalidades, como proyecto político”, agrega.

La búsqueda de identidad

La “plurinacionalidad” es tema central en el discurso de la Conaie. Reivindica con orgullo haber logrado imponerlo como tema en la agenda nacional. Hoy, explica la líder indígena, el concepto está en el debate político del país, aunque, admite, no todos lo han entendido.

Para explicar la “plurinacionalidad”, Chancoso recurre a la historia del movimiento: “Nos tenían convencidos de ser campesinos, dentro de un concepto de clase, lo cual escondía la raíz indígena. También en la izquierda, con la que nos identificamos, nos miraba como trabajadores agrícolas o, en todo caso, como obreros. En fin, nos ubicaban como clase trabajadora, en contraste con la clase rica: nosotros éramos proletarios.”

La falta de categorías políticas en la izquierda ecuatoriana en los años 80 empujó a los indígenas a buscar una identidad propia. “Cuando se planteaba la igualdad, sólo éramos trabajadores y la construcción del poder estaba vista desde el trabajador. El campesino, en todo caso, era aliado del obrero, nada más”, explica.

“Todo eso estaba bien, pero tenía que ver nada más con lo económico. La identidad, las costumbres, nuestras formas de ser, organizarnos y vivir desaparecían ahí. Entonces planteamos que no queríamos ser vistos como individuos, sino como colectividades.

“Estudiamos. Pedimos apoyo a compañeros sociólogos, antropólogos y a todo tipo de investigadores. Nos dijeron muchas cosas muy bonitas. Nos dijeron lo que ellos creían que éramos. Finalmente les agradecimos y tratamos de buscarnos a nosotros mismos. Y llegamos a la conclusión de que somos una nación o varias de ellas”, recuerda.

“Hablar de nacionalidad no es sólo una ubicación geográfica. A nivel internacional se habla de pueblos, nosotros investigamos y descubrimos qué significa, según nosotros, nación: territorio, idioma, historia, instituciones propias”, explica.

Cuando los indígenas se definen como naciones, señala Chancoso, se arma el escándalo: “La gente de izquierda nos decía ‘ustedes quieren dividir al país’. Pero nosotros les decimos que queremos un país unitario pero plurinacional; la unidad en la diversidad.”

Señala afirmarse como naciones les permitió hacer cambios en su agenda de reivindicaciones, en su comportamiento frente a los gobiernos. “Y ya no tuvimos miedo de afirmar nuestra organización. De esta forma, ya pudimos hablar de leyes, religión, salud, educación, cosas que nosotros ya tenemos por nuestra cuenta”.

El proceso de autodefinición coincidió con el quinto centenario de la conquista: 1992. A partir de ese año, explica, “nos metimos en la cabeza definirnos como pueblos en resistencia, mas no conquistados”.

El Constituyente

Desde los años 90 se establece el proyecto político indígena. La lucha por la tierra es el eje de su política que desemboca en movilizaciones masivas que influyen en la formación de gobiernos o en su derrocamiento.

“En 1998, la Asamblea Constituyente no reconoció lo plurinacional, pero sí lo multicultural”, explica Chancoso. “Pero los derechos colectivos están pendientes. Por eso no dejamos de luchar por una Asamblea verdadera que reconozca nuestro derecho”, agrega.

Ahora la nueva Asamblea Constituyente –que tiene programado instalarse en diciembre próximo e iniciar sus labores a partir de enero 2008— abre nuevas perspectivas: “Con el gobierno actual, del que no somos parte, creíamos importante convocar, junto a él, la Asamblea, y pensamos comenzar a dialogar con este gobierno acerca de nuestra agenda.”

Los pueblos indígenas, según la líder de la Conaie, no deberían de participar en la Constituyente por elección de partidos. “Ese no era el procedimiento que buscábamos. Antes que todo porque nosotros no tenemos un partido, ni el Patchakuti lo es”; pero el gobierno no aceptó la propuesta indígena.

“El gobierno se puso de rival con nosotros. Nos retó y nos dijo: ‘Los indígenas pueden participar en la Asamblea, pero sólo participando en las elecciones’, y eso a nosotros no nos gustó: no entramos a partidos, porque tenemos nuestra propia postura política”, explica Chancoso.

“Otra opción, la de fundar otro partido, no viene al caso, no nos interesa. Una tercera opción hubiera sido no participar, en protesta”, dice.

La dirigente de la Conaie no esconde cierta frustración por el desarrollo del proceso para establecer la Asamblea Constituyente. El presidente Correa parece haber arrinconado al movimiento indígena. “Sin embargo, siendo políticamente consecuentes, los indígenas aceptamos este reto y participaremos electoralmente a través del Patchakuti, aceptando que el gobierno, aun siendo contradictorio, está encaminando las cosas hacia una dirección razonable”.

Los indígenas, según Chancoso, son alrededor del 50% de la población, aunque otras estadísticas manejan porcentajes mucho más bajos. Sin embargo, la Conaie sostiene que no existe un censo verdadero. “Porque siendo mayoría –explica–, deberíamos de ganar esta elección, así como hubiéramos ganado las elecciones presidenciales.”

Pero las presidenciales las ganó Rafael Correa con un margen histórico de más de 13 puntos sobre su mayor contrincante, Álvaro Noboa. Y el candidato de la Conaie, que por primera vez participó en las elecciones ecuatorianas, alcanzó apenas 1%.

El candidato indígena, Luis Maca, actual presidente nacional de la Conaie y exministro del gobierno de Lucio Gutiérrez, perdió por distintas razones. Le pesa a Blanca Chancoso recordar ese proceso electoral: fue un reto para la visión indígena, pero acabó en una derrota: “Antes que todo, la falta de recursos para la campaña electoral. Otro elemento: nuestro pueblo no está totalmente empadronado y, además, no está familiarizado con el proceso electoral, así que no sólo muchos no sabían cómo votar, sino que nos mandaban lejos de nuestras comunidades, cosa que no todos pudimos hacer.”

Pero Blanca Chancoso no se queda sólo con los limitantes que impidieron a los indígenas votar. Y afirma: “Hubo un fraude en la primera ronda”.

“Claro –dice luego– no íbamos a ganar, pero tampoco era ese el porcentaje que nos tocaba”, afirma.

“Es algo que no se ha dicho. No queríamos que la denuncia se convirtiera en un boomerang para nosotros. Fueron los militares (que además en Ecuador no tienen derecho a voto) quienes forjaron el fraude: ellos son los que transportan las boletas y son partidarios del gobierno. Pero de eso no se habla, para no tocar a la institución”, agrega.

Chancoso dice que todavía en Ecuador hay cierto racismo, inclusive en la izquierda política de su país se impone la idea de que los indígenas no son capaces de gobernar.

Finalmente, la líder indígena admite: “Nos cobraron la factura por la alianza con el presidente Lucio Gutiérrez (en 2002). Muchos que podían apoyarnos, votaron por Correa.”

Así que hoy, con la Constituyente en puerta, la Conaie participa pero con la conciencia de que es una asamblea; pero habrá más. “Y Si no conseguimos los objetivos, pelearemos por otra asamblea para que se defienda lo conquistado en 1998 y pueda ser reconocida la ‘plurinacionalidad’.”

La líder indígena advierte: “Habrá movilizaciones importantes en los próximos meses porque no nos dejaremos utilizar. Nos quieren hacer sentir como que miramos hacia atrás y estorbamos al cambio, inclusive que somos colaboradores de la derecha.”

Y aclara enseguida: “Pero no hablan sobre dónde está plasmado lo nuestro. Quieren que posterguemos nuestras demandas, pero no.

“Tenemos una canción, nosotros los indígenas, que dice que el 24 de mayo (aniversario de la Batalla de Pichincha de 1822, en la que se rindieron las tropas españolas frente a Sucre y que derivó en la independencia de Quito, NDR) nos cambiaron de patrón y en 2007 no queremos otro cambio de patrón, queremos liberación”, concluye.

Pianeta Dimenticato

3 dicembre 2006 1 commento

Di seguito troverete le date delle trasmissioni del programma Pianeta Dimenticato di Radio 1 Rai alle quali ho partecipato.
I file audio cui mandano i link qui sotto si ascoltano con Real Player o, meglio ancora, con VLC.

  • 2 gennaio 2009: “Candidata al Nobel per la pace nel 2006, e parlamentare Dona María Del Rosario Ibarra 81 anni, e’ una indomabile attivista per la difesa dei diritti umani. Presidente della commissione nazionale dei diritti umani del senato messicano, nel’agosto ha fondato il fronte nazionale contro la repressione, al quale partecipano moltissime associazioni civili tra cui il comitato Eureka per la difesa dei prigionieri, perseguitati, desaparecidos ed esiliati politici”. [scarica il file]
  • 26 novembre 2008: “Funzionano e stanno per essere estesi a tutte le aree metropolitane, in Bolivia, i programmi di sostegno sociale all’emigrazione interna”. [scarica il file]
  • 13 novembre 2008: “In Messico proliferano i sindacati fantoccio, vere e proprie bande criminali, che impongono ai dipendenti delle fabbriche il racket della protezione e li costringono ad accettare condizioni di lavoro capestro”. [scarica il file]
  • 14 ottobre 2008: “Per arginare la grave emergenza del narcotraffico e il continuo flusso dei clandestini, Washington e il governo messicano hanno messo a punto un complesso piano di controllo investigativo”. [scarica il file]
  • 16 maggio 2008: “In Colombia i paramilitari hanno scatenato una violenta offensiva al confine col Venezuela”. [scarica il file]
  • 2 maggio 2008: “In Messico si susseguono gli omicidi dei giornalisti che denunciano la corruzione e gli intrecci fra narcos, politica e finanza”. [scarica il file]
  • 22 aprile 2008: “Controlli armati, 1250 km di barriere, il Rio Bravo e il deserto non riescono ad arginare la valanga di clandestini che si riversa dal Messico negli Stati Uniti”. [scarica il file]
  • 28 marzo 2008: “In Ecuador lo sfruttamento petrolifero avviato da una multinazionale brasiliana minaccia l’equilibrio ecologico del Parco Nazionale del Yasunì, ai confini col Perù, riserva di biosfera dell’UNESCO e area di insediamento di varie tribù Indios”. [scarica il file]
  • 21 marzo 2008: “Nonostante la priorità più volte assicurata dal Governo alla lotta contro il traffico di droga, i narcotrafficanti messicani stanno soppiantando i cartelli colombiani e gestiscono una crescente percentuale delle spedizioni di cocaina negli Stati Uniti”. [scarica il file]
  • 12 febbraio 2008: “In Messico un’inchiesta giornalistica denuncia l’attività di un gruppo di potere denominato El Yunque, un’organizzazione segreta che mescola ritualità e precisi interessi politici”. [scarica il file]
  • 31 gennaio 2008: “Incontro internazionale a Caracol de la Garrucha per sottolineare il ruolo delle combattenti nella guerriglia zapatista in corso nel Chiapas”. [scarica il file]
  • 18 gennaio 2008: “Negli stati messicani di Tabasco e Chiapas una serie di frane e di inondazioni ha fatto scattare pesanti denunce nei confornti delle industrie idroelettriche della zona“. [scarica il file]
  • 14 dicembre 2007: “A dieci anni dalla strage di Acteal in Messico i familiari delle vittime reclamano ancora verità e giustizia per uno dei più gravi massacri della guerra civile in Chiapas”. [scarica il file]
  • 4 dicembre 2007 : “Ciudad Juarez, Messico: da 14 anni alla frontiera fra Messico e Stati Uniti vengono uccise centinaia, forse migliaia di donne, senza che siano stati mai individuati assassini e moventi. Una strage misteriosa sulla quale nessuno vuole far luce per non ostacolare i molti traffici della zona, denunciano le associazioni femministe”. [scarica il file]